lunes, 16 de mayo de 2011

30 days 30 songs

Day 12 – A song from a band you hate

Detesto a motley crue. De veritas. me dan nauseas, me ofenden, me parecen peligrosos. Son ese lado con el que los w.a.s.p coquetean constantemente, con el que juegan para reafirmar su identidad, su xenofobia, su repulsión por el otro. Eso y las moticos y las guitarras y esas baterias postizas y el pelo y el sonido. Cada cosa de Motli cru me fastidia hasta la médula, desde el señor Lee hasta los metaleros a los que el mundo se les acabó en 1990 y viven sus días revolcandose en la añoranza de un sonido que a todas luces es repetitivo y plástico. Tanto me molestan que no me preocupa mucho el destino de Nikki Six, pues honestamente creo que hace más en el infierno, donde tanto dice querer estar.

Y sigo con esto porque en materia de odios a bandas disfruto al revolcarme en el desprecio. Y es que no puedo evitarlo, porque va uno y mira a los infelices de vampire weekend que caminan tan felices por el upper east side con su actitud de bandita bonita y de un momento a otro, cuando uno se espera todo menos eso, los muy infelices deciden sacar sus raíces africanas. Si, el harlem que hay en ellos, que ven a la distancia desde sus apartamentos en pisos inalcanzables. No se que me da mas rabia, si el hecho de que estos desgraciados anden por la vida como exploradores del imperiales del siglo XIX que retornan despúes de haber visto las maravillas exoticas del otro, que vivan a la manera de Indiana Jones, robando reliquias y saqueando sonidos, o que nosotros hagamos un escandalo agradecido porque les dio por mirar al sur global con sus ojitos refinados. Recuerdo una vez que un man en radionica dijo acerca de una entrevista que tuvo con esos tipejos "y entonces él me dijo "de Colombia viene la champeta, cierto?" y yo le respondí si, y le sugerí que buscara la música de charles king. No voy a decir que lo hizo, pero pareciera charles king los influencia en su último disco". Y es ahí donde aparece el subalterno arrodillado y da las gracias por el asalto a guitarra armada. Lo explica mejor Fanon que yo, eso sí.


domingo, 15 de mayo de 2011

30 days 3o songs

Day 11 – A song from your favorite band

Opeth es todo lo que yo quiero, y lo que odio y me asusta y me recuerda cosas y me hace sentir bien y mal y triste y no tanto y feliz y de mal genio.

sábado, 14 de mayo de 2011

30 days 30 songs

Day 10 – A song that makes you fall asleep

Dj shadow, por los siglos de los siglos metido en los sotanos de viejas tiendas de discos con el único objetivo de encontrar el sonido extraviado, escondido en algún vinilo por siempre desconocido.


NiT GriT, bajos wubi, calles oscuras, fabricas en ruinas, retorciendo al dj shadow.


viernes, 13 de mayo de 2011

30 songs 30 days

Day 09 – A song that you can dance to

Si fuera justo con el devenir del tiempo, la canción sería una elección fácil. Hangover de Buraka Som sistema, que no me está haciendo bailar solo a mi, sino que explota en las pistas de baile desde zimbawe hasta Japón. Si fuera coherente con la inmediatez, tendría que poner My Thing, de Jeff Beck, porque está sonando en este preciso instante, y tengo que decir que me fascina mezclarla con el cover de Galvanize que hace speed caravan, aunque no siempre es fácil incluir esas dos canciones en una fiesta. Tambien pensé en el grupo fantasma o brownout, porque ese señor Quesada es un genio del ritmo.

Tambien pensé en Giv Mi Mani (turbo mix) de Magnifico, que suena al estandar rumbero de 125 bpm y que es una granción para la pista de baile aunque tiene el problema de no tener casi momentos que permitan mezclarla, lo que obliga a que suene completa y eso a veces es cansón.

Por eso me decanto hoy con Guajira ´78, de Greenwood Rythm Coalition. Lo tiene todo, los breaks, el sabor, ese momento al final de la canción que permite salir de ella y entrar a otra sin que se sienta el cambio. Sirve tanto para oirla sentado en la casa, tomandose un trago antes de que comience la fiesta o para ponerla en el momento exacto en que todo el mundo está bailando. Aunque para qué nos decimos mentiras, Names You Can Trust es el sello independiente mas divertido que hay y casi todo, por no decir que todo, lo que sacan, sacude los cuerpos y obliga a bailar.



30 days 30 songs

Day 08 – A song that you know all the words to

Antes de que blogger se putiara, la canción era Fealdad, de Los Tres, que es una canción maravillosa. Pero hoy, realmente, me levanté con las notas de Howlin´Wolf y su sitting on the top of the world.





miércoles, 11 de mayo de 2011

30 songs 30 days

Day 07 – A song that reminds you of a certain event.

El dia 5 fue tiempo, ayer espacio, y hoy es algo asi como tiempo y espacio. Debe ser un buen día para publicar esto, porque curiosamente en los últimos días he pensado bastante en una estancia sin querer que tuve en toronto en el año 2000.

En esa estancia, Kiss estaba haciendo una gira, su gira numero 45 de despedida. "Hasta aquí llegamos, compren sus boletos, nos fuimos, ya no nos van a ver" World Tour. A mi, la verdad, no es que me mate Kiss, pero mi amigo roquerisimo de ese momento, 10 años mayor, quería ir. Así que que compramos las boletas y nos fuimos a ver a Kiss fuera de la ciudad, en el mismo lugar donde grabaron detroit rock city.

El concierto se acabó y no teniamos como volver, asi que deambulamos 6 horas en el pueblito tomando café, caminando y jugando billar en un bar en el que decidimos emborracharnos porque no habia un plan mejor. Luego volvimos y al llegar a Toronto nos dimos cuenta que el metro estaba cerrado. Tuvimos que caminar más y, a estas alturas, empezó a sonar en nuestras cabezas la canción de una banda que veríamos meses despúes, que acababa de sacar su primer disco y cuyo vocalista nos habia juntado, a mi amigo y a mi, por primera vez. Así que empezamos a cantar por la calle hasta que encontramos una estación del tren abierta, casi dos horas despues de llegar a la ciudad.

A perfect Circle, 3 libras


martes, 10 de mayo de 2011

30 songs 30 days

Day 06 – A song that reminds you of somewhere

Me pasa que no soy exactamente llanero, o no soy en lo más minimo llanero, lo cual, a mi parecer es bueno y sano. Me pasa tambien que crecí viendo al llano cambiar. me pasa que voy y vuelvo y no puedo volver o es mejor no volver o a veces me sugieren que mejor no vaya, que hace mucho calor. Me pasa que odié la musica llanera y luego me vi lentamente envuelto en todo lo que significa. Vi a mis primos poniendose cotizas luego de negarlas toda su infancia y me vi a mi caminando el piedemonte. me vi escribiendo sobre el llano y tomando cerveza en las tiendas de lugares donde nadie sale luego de las 6 pm.

Me pasa que un día sentí la violencia de todos los recuerdos de mi vida con la primera nota de una arpa.

Intenté pensar en otros lugares, me esforcé. pensé en hacerme el anglo y luego pensé en pensar en viajes y canciones, en aparatos electronicos y dias de demencia por la falta de música. Al final, por más que lo niegue y le quiera dar la espalda, algo tengo del llano.

Claro, el cholo reifica las identidades y afirma esterotipos, pero que le hacemos si el tipo tiene esa voz que atraviesa la sabana y se transforma en el horizonte.